ADAPTACIÓN AL ORGANISMO AL ENTRENAMIENTO EN ESFUERZOS DE RESISTENCIA

El ejercicio físico que se realiza con una gran cantidad de musculatura activa pero con un bajo desarrollo de fuerza, denominado dinámico, desencadena una serie de modificaciones en el organismo que facilitan su realización. Estos cambios pueden ser momentáneos y temporales, y desaparecer después del ejercicio: son las respuestas o ajustes. Sin embargo, cuando las variaciones permanecen en el tiempo, bien sea de la estructura, de la función o ambos, facilitando una mejor respuesta frente al mismo estímulo, se habla de adaptaciones. La consecuencia de la adaptación biológica es que el organismo responde mejor frente al mismo estímulo. Así, desde un punto de vista estrictamente biológico, el objetivo del entrenamiento es la adaptación.

Ahora explicaremos las diferentes adaptaciones que sufren los sistemas anteriormente mencionados.

Sistema respiratorio: el sistema respiratorio es el encargado de suministrar o2 a los tejidos y retirar el co2. Para lograrlo, la respiración se divide en ventilación, difusión, transporte y regulación. También es el encargado de mantener la homeostasis de la concentración de gases en la sangre arterial para minimizar lo posible el costo fisiológico.

Sistema cardiovascular: el sistema cardiovascular es el sistema encargado de aportar o2 y nutrientes al musculo, retirar productos metabólicos, la regulación de la temperatura y del mantenimiento de la homeostasis ante el desequilibrio provocado por el ejercicio.

Cambios producidos en la sangre: La sangre es la encargada de transportar el oxígeno y los nutrientes a los músculos. En este punto hablaremos de la curva de disociación de la hemoglobina.

Para que una persona comience a desarrollar este tipo de adaptaciones deberá entrenar durante un tiempo mayor de 4 semanas. Realizar ejercicio continuado durante menos de 4 semanas no provoca ninguna adaptación en el cuerpo únicamente crea respuestas.

Adaptaciones Sistema cardiovascular:

Mayor eficiencia de la bomba cardiaca en reposo por:

– Reducción de la frecuencia cardiaca.

– Aumento del volumen sistólico.

 

Mayor eficiencia de la bomba cardiaca en ejercicio por:

– Aumento de la masa cardiaca que determina un mayor volumen sistólico.

– Descenso del consumo de oxígeno miocárdico.

– Aumento de la circulación colateral.

 

Mayor eficiencia de la circulación por:

– Descenso de las resistencias periféricas.

 

Adaptaciones Aparato respiratorio:

Mayor eficiencia respiratoria en ejercicio por:

– Aumento de la ventilación por una mejor mecánica.

– Aumento de la difusión alveolo-capilar.

– Mejora de la relación ventilación/perfusión.

 

Adaptaciones en Sangre:

Aumento de la capacidad de transporte de los gases por:

– Aumento de la concentración de hemoglobina.

– Aumento de los glóbulos rojos.

– Desplazamiento de la curva de disociación de la hemoglobina a la derecha.

 

Adaptaciones Tejido muscular:

Aumento de la capacidad de utilización del oxígeno y del metabolismo por:

– Mayor cantidad de capilares.

– Aumento de la concentración de sustratos.

– Aumento de la concentración y actividad de las enzimas.

– Aumento del número y tamaño de las mitocondrias.

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