Entrenamiento en Altura

¿Qué nos aporta este tipo de entrenamiento? PARTE I

Si te interesa el mundo del entrenamiento, tanto si eres un profesional que te dedicas a ello o simplemente te inquieta saber cuáles son algunos de los métodos que se utilizan para mejorar el rendimiento y sacar mayor partido a los entrenamientos, has tenido que oír hablar del entrenamiento en altitud.

Son muchas las veces que hemos oído los beneficios que se obtienen en un entrenamiento en altura, incluso podemos encontrar algunos centros de alto rendimiento donde los deportistas pasan periodos de la temporada intentando buscar esas mejoras que se obtienen al entrenar en altitud. Sin ir más lejos, en España tenemos el centro de alto rendimiento de sierra nevada, que se encuentra a 2320m. Esta altitud está considerada como moderada (1500-3000) y nos permite dar un estímulo suficiente al organismo, limitando la repercusión sobre el rendimiento de los entrenamientos.

Las estancias en altura son bastante comunes en deportistas de elite y cada vez más en deportistas populares que buscan un estímulo nuevo para seguir avanzando en sus entrenamientos.

Pero… ¿Sabemos realmente que nos aporta el entrenamiento en altura y que métodos de entrenamiento son los adecuados? Son muchas las variables que tenemos que conocer y controlar para que un entrenamiento en altura sea satisfactorio. Estas variables las podemos dividir en físicas y fisiológicas.

Las primeras son variables que se comportan siempre de la misma manera, no pueden ser modificadas por nuestra parte y por lo tanto, nos tenemos que adaptar a ellas.

Las segundas, son las variables que sufre nuestro organismo y sobre las cuales si podemos incidir dependiendo del método de entrenamiento que realicemos. Nuestro objetivo se ha de centrar en trabajar esas variables y modificarlas en nuestro beneficio; pero teniendo en cuenta que debemos controlar todas las variables al mismo tiempo.

En esta primera parte hablaremos únicamente de las variables físicas e intentaremos explicar cómo varían con la altura y de qué manera pueden afectar a nuestro rendimiento.

Variables físicas como la presión barométrica, temperatura, humedad del aire, radiación, gravedad y resistencia al aire son importantes para planificar y cuantificar el entrenamiento.

Barométrica: A medida que aumenta la presión atmosférica, la presión barométrica disminuye. Como consecuencia de esto, la presión parcial de O2 disminuye y da lugar a una hipoxia (El cuerpo se ve privado del suministro adecuado de oxigeno).

Humedad del aire: Disminuye con la altura. Como consecuencia, el cuerpo puede sufrir una mayor pérdida de agua al igualar la humedad del aire inspirado y el que encontramos en nuestros pulmones. Esto puede desencadenar en una deshidratación si él agua no se repone de manera adecuada.

Radiaciones: La radiación solar aumenta en un 2-4% hasta los 2000m de altura. Esto acelera el proceso de deshidratación y la probabilidad de sufrir golpes de calor aumenta.

Gravedad: Disminuye a medida que subimos, por lo que el vuelo y distancia recorrida en altitud no será la misma que a nivel del mar.

Resistencia al aire: Al disminuir la presión barométrica, la resistencia que ejerce el aire al movimiento también es menor. Por lo tanto, cuando queremos desplazar un objeto o lanzarlo, la energía que deberemos utilizar será menor que a nivel del mar ya que nos ofrece una menor resistencia.

Observando los cambios que sufren las citadas variables, se ha demostrado que las pruebas de velocidad, salto y lanzamiento podrían verse beneficiadas en el supuesto de realizar una competición en altitud frente a realizarla al nivel del mar. Estos datos son importantes de cara a planificar una prueba o un periodo de entrenamiento y no tenerlos en cuanta puede arruinar nuestros entrenamientos en altitud.

Encuentra tu centro de electroestimulación en Valencia, Madrid, etc. más cercano.

Comparte esta noticia

Leave a comment

Your email address will not be published.