Respuestas hormonales en el entrenamiento de fuerza

En ocasiones es muy complicado entender algunos de los aspectos que ocurren en nuestro cuerpo al no ser visibles. Por ejemplo, podríamos hablar de los cambios que se producen en el sistema nervioso u hormonal. Por otra parte y más fáciles de comprender son los cambios que si podemos observar como los que encontramos, por ejemplo, en el sistema muscular.

En este artículo intentaremos explicar brevemente las funciones del sistema hormonal y como se modifican algunas hormonas por la práctica de ejercicio físico.

El sistema endocrino juega un papel importante para las mejoras y adaptaciones en el entrenamiento de fuerza. Por este motivo tenemos que conocer bien cuáles son las hormonas anabolizantes (nos ayudan a mejorar y tienen efectos sobre el metabolismo y estructura de la fibra muscular) y cuáles son las hormonas catabolizantes (pueden empeorar el rendimiento) y como responde nuestro cuerpo ante los estímulos del ejercicio.

Pero para entender mejor las respuestas del sistema hormonal tendremos que observar el comportamiento de manera individual.

En este caso veremos 3 hormonas anabolizantes como son la testosterona (T), hormona del crecimiento (GH) e IGF-1 y únicamente una hormona catabolizante como es el cortisol (C).

Hormona del crecimiento (GH):

Sus niveles aumentan justo después del entrenamiento de fuerza y modula las adaptaciones del entrenamiento de fuerza. Además, ayuda a potenciar la liberación de otras hormonas como las somatomedinas IGF-1.

Esta respuesta hormonal dependerá de la intensidad, volumen y carga del entrenamiento. También está directamente relacionado la producción de lactato con la liberación de GH.

Somatomedinas IGF-1:

Esta hormona se ve influenciada por el volumen, la intensidad y junto con la testosterona la alimentación influye en su producción y liberación.

Testosterona:

Esta hormona se introduce en las células musculares en su forma libre. La testosterona interacciona con el ADN y aumenta la síntesis de proteínas.

Además, este aumento en los niveles de testosterona mejora la función de los neurotransmisores, estimula la liberación de IGF-1 y GH mejorando las adaptaciones que nos aportan todas las hormonas anabolizantes.

Los valores de esta hormona se pueden utilizar para evaluar el progreso y estado del deportista. Sobre todo la relación testosterona/cortisol.

Cortisol:

Es una hormona producida en la glándula suprarrenal y responde a situaciones de estrés favoreciendo el catabolismo del musculo esquelético.

Esta hormona aumenta cuando existe una intensidad muy alta y el entrenamiento no está siendo bien asimilado. También, cuando los niveles de hidratos de carbono son bajos a nivel muscular y hepático. Por eso es tan importante después de los entrenamientos reponer bien y realizar una correcta alimentación e hidratación. En caso contrario, los niveles de cortisol serán tan altos que recuperaremos peor, la respuesta hormonal anabolizante estará inhibida y perderemos la posibilidad de generar adaptaciones y mejorar gracias al entrenamiento.

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