Sistemas energéticos ¿Cómo producimos energía?

El musculo abastece sus necesidades energéticas tanto en reposo como en movimiento gracias a la ingestión diaria de nutrientes y la energía que estos nos aportan. Esta energía se obtiene principalmente de grasas e hidratos de carbono y en ocasiones de las proteínas, ya que este no es su papel fundamental.

La función principal de nuestro organismo es transformar la energía química que nos aportan los alimentos en energía mecánica, lo que se traduce en movimiento. Como la célula muscular únicamente obtiene la energía del compuesto llamado adenosin trifosfato (ATP) el cuerpo deberá transformar los macronutrientes para que puedan ceder la energía a la célula muscular.

Para conseguirlo tenemos 3 maneras diferentes de hacerlo y de reponer al musculo la energía necesaria. La célula muscular tiene 3 maneras de resintetizar ATP.

  1. A partir de la fosfocreatina.
  2. Proceso de glucolisis anaeróbica.
  3. A partir de la fosfoliración oxidativa.

Como aspectos importantes, destacar que las 2 primeras son llevadas a cabo sin la presencia de oxígeno y la tercero se realiza gracias a la presencia de oxígeno. Las 2 primeras se llevan a cabo en el citosol de la célula mientras que la fosfoliración oxidativa se realiza en la mitocondria.

Lo que decide qué tipo de Sist. Energético utilizar es la intensidad, o lo que es lo mismo, la velocidad a la que necesitamos reponer ATP. Pero no tenemos que pensar que únicamente es uno el que suministra esas necesidades, ya que todos actúan conjuntamente pero siempre una de las vías predominara sobre las otras. Esto dependerá de la intensidad y del tiempo que dure el ejercicio.

  • Metabolismo de los fosfagenos:

El ATP y fosfocreatina se encuentran dentro de los fosfatos de alta energia. Este metabolismo nos aporta energía necesaria en los ejercicios rápidos, explosivos y al comienzo de los movimientos.

En este caso, la fosfocreatina se une al ADP para transformar ATP de una manera rápida y que la célula pueda obtener energía en ejercicios de alta intensidad y poca duración sin la necesidad de la presencia de oxígeno.

  • Glucolisis anaeróbica:

El objetivo de esta vía metabólica es la obtención de energía mediante la oxidación de la glucosa. Esta oxidación se realiza con una deuda de oxígeno y como consecuencia de esa glucolisis se genera un producto denominado lactato.

Esta vía nos permite un suministro de grandes cantidades de energía y se debe a que la producción de ATP es mayor que por la vía aeróbica.

Esta vía energética se utiliza en actividades de alta intensidad pero que tienen una duración mayor que los de la vía de los fosfagenos.

  •  Glucolisis aeróbica (fosfoliración oxidativo):

Se estima que el 90% de la energía que utilizamos viene producida por esta vía. Este proceso se lleva a cabo en el interior de las mitocondrias.

Para la obtención de energía mediante esta vía se utilizan grasas, hidratos de carbono y proteínas.

Este sistema predomina en las actividades de baja intensidad y de larga duración obteniendo una fuente de energía ilimitada

 

 

 

Comparte esta noticia

Leave a comment

Your email address will not be published.